Patologías y Tratamientos

Rotación estratégica de antiparasitarios para evitar resistencias

Protocolos eficaces para mantener la salud del ganado sin perder la potencia de los tratamientos.


Las enfermedades parasitarias son, sin lugar a dudas, uno de los mayores dolores de cabeza en las explotaciones ganaderas. Afectan la ganancia de peso, disminuyen la producción de leche y deterioran la salud general del hato. Sin embargo, la herramienta en la que hemos confiado ciegamente durante décadas para combatirlas —los antiparasitarios químicos— está perdiendo su fuerza debido a un fenómeno silencioso pero devastador: la resistencia antiparasitaria.

Cuando un producto que antes eliminaba al 98% de los parásitos ahora apenas logra controlar al 50%, no estamos ante un "lote defectuoso" del laboratorio; estamos ante una población de parásitos que ha aprendido a sobrevivir al fármaco.

Para un laboratorio comprometido con la salud animal y la rentabilidad del productor, educar sobre el uso correcto de estas herramientas no es una opción, es una responsabilidad.

¿Qué es la resistencia y por qué ocurre?

La resistencia antiparasitaria es la capacidad heredable de un parásito para sobrevivir a dosis de un fármaco que normalmente serian letales para su especie.

¿Cómo sucede? En toda población de parásitos existen unos pocos individuos con mutaciones genéticas naturales que los hacen inmunes a ciertos químicos. Si utilizamos el mismo desparasitante una y otra vez, eliminamos a los parásitos sensibles y dejamos vivos a los resistentes. Estos sobrevivientes se reproducen entre sí, creando una nueva generación de "superparásitos" que ya no responden al tratamiento.

El uso excesivo, las dosis insuficientes (subdosificación por calcular el peso al ojo) y la falta de rotación son los principales aceleradores de este problema.

El impacto silencioso en la rentabilidad

Un hato con parásitos resistentes es un drenaje constante de dinero. El productor gasta en medicamentos que no funcionan, los animales no ganan los kilos proyectados y se abre la puerta a enfermedades secundarias debido al sistema inmune debilitado del ganado.

Cuando la resistencia se instala en un rancho o establo, volver atrás es sumamente difícil y costoso. Por eso, la prevención y el manejo inteligente de las moléculas disponibles son la única salida viable.

Claves para una rotación estratégica y efectiva

Para ganarle la carrera a la resistencia, el manejo debe cambiar de un enfoque curativo a uno estratégico. Aquí te compartimos las pautas clave:

1. No cambies de marca, cambia de "familia química"

Este es el error más común en el campo. El productor cree que está rotando porque cambia de nombre comercial, pero en realidad sigue utilizando el mismo principio activo o uno de la misma familia (por ejemplo, pasar de una ivermectina a una doramectina, ambas pertenecientes a las lactonas macrocíclicas). Una verdadera rotación implica alternar entre familias químicas diferentes (como Benzimidazoles, Levamisol y Lactonas).

2. Desparasitación táctica y selectiva (Refugia)

Ya no se recomienda desparasitar al 100% de los animales por sistema. El concepto moderno de "refugia" sugiere dejar una pequeña población de animales sanos y fuertes sin desparasitar. ¿Para qué? Para que los parásitos sensibles que llevan dentro se reproduzcan con los pocos resistentes que sobrevivieron en los animales tratados, diluyendo así los genes de la resistencia.

3. El peso exacto manda

La subdosificación es la fábrica número uno de parásitos resistentes. Administrar menos dosis de la requerida no mata al parásito, pero sí le da una "vacuna" para aprender a resistir la molécula. Pesar a los animales (o usar cintas bovinas de pesaje) antes de aplicar el tratamiento es una práctica innegociable.

4. Apóyate en el laboratorio: Haz un análisis coprológico

La única forma de saber si tus desparasitantes están funcionando es midiendo. Realizar un test de reducción de huevos en heces antes y después del tratamiento te dirá exactamente qué tan eficaz sigue siendo la molécula que estás usando.

Preservar la eficacia es tarea de todos

Los antiparasitarios son recursos no renovables. Si quemamos las moléculas que tenemos hoy abusando de ellas, no habrá medicamentos nuevos en el corto plazo para rescatar la producción. La rotación estratégica no es un capricho técnico; es la única garantía de que tus animales sigan creciendo sanos y tu negocio siga siendo rentable.